EL TERRITORIO COMO AULA Y LA TECNOLOGÍA COMO PUENTE DE ESPERANZA

Caminar por las provincias de Santander ha sido, quizás, la experiencia más transformadora de mi vida como rector de las Unidades Tecnológicas de Santander. No existe oficina, escritorio o sala de juntas que enseñe tanto como mirar a los ojos a un joven en San Vicente de Chucurí, en El Carmen, en Sabana de Torres o en La Belleza. Es allí, en el territorio donde madruga el campesino, donde resiste la familia y donde aún los sueños se construyen con esfuerzo, donde la educación cobra su verdadero sentido.

Cada recorrido por nuestros municipios me deja una certeza profunda: la educación no puede seguir esperando a que los estudiantes lleguen a ella; es la educación la que debe salir al encuentro de los sueños de la gente. Porque el talento no nació únicamente en las grandes ciudades. El talento también está en las montañas, en las veredas, en los corregimientos y en los rincones más apartados de Santander.

Cuando converso con los jóvenes en sus colegios, procuro hablarles más del proyecto de vida que del simple proyecto académico. Les digo que estudiar no es solamente obtener un título; estudiar es ampliar la mirada, romper límites invisibles y conquistar una libertad que nadie podrá arrebatarles. La educación sigue siendo la herramienta más poderosa para transformar destinos individuales y también realidades colectivas.

Pero también debemos ser sinceros: la motivación por sí sola no basta. En el mundo actual, la desigualdad ya no solo se mide por la pobreza económica, sino por el acceso al conocimiento y a la tecnología. Hoy, un joven sin conectividad o sin herramientas digitales corre el riesgo de quedar excluido de las grandes conversaciones del presente y del futuro.

Por eso, desde nuestra estrategia “UTS en tu Colegio” y el Plan Integral de Cobertura en Territorio, hemos asumido el compromiso de acercar oportunidades reales a las provincias de Santander. La reciente entrega de 45 herramientas tecnológicas en instituciones educativas de la región representa mucho más que una dotación institucional. Cada computador entregado es una puerta que se abre. Es una señal de confianza. Es decirle a un estudiante: “tu sueño también importa”.

La educación virtual y tecnológica no reemplaza la cercanía humana; al contrario, nos permite derribar distancias históricas y conectar el conocimiento con quienes durante años sintieron que las oportunidades siempre ocurrían lejos de casa.

Queridos jóvenes de las provincias santandereanas: la UTS no está lejos de ustedes. La UTS está en su tierra, caminando sus calles, escuchando sus historias y creyendo profundamente en su capacidad de transformar el futuro. Apropiarse de estas herramientas tecnológicas es también apropiarse de la posibilidad de liderar una nueva generación más preparada, más crítica y libre.

Santander siempre ha sido una tierra de carácter, de trabajo y de valentía. Hoy debemos convertir también ese carácter en conocimiento, innovación y educación con sentido social. Porque cuando una institución llega al territorio con oportunidades reales, no solo transforma aulas: transforma vidas.

Y allí, precisamente allí, es donde entendemos que educar no es llenar salones; es sembrar esperanza.

¡#SoyUteísta!

Omar Lengerke
Rector